|
La cocina keniana consiste generalmente en una mezcla de fécula con alubias o carne en salsa. En realidad, no es más que una dieta de supervivencia para los autóctonos: ideal para llenarse al máximo el estómago por un coste mínimo. Si hubiera que nombrar un plato nacional, seguramente sería el nyama choma (carne de cabra a la parrilla). La comida keniana no está exactamente destinada a los gourmets, ni a los vegetarianos. Los amantes de la cerveza, por otra parte, están bien abastecidos, pues a los kenianos les gusta casi tanto esa bebida de cebada como su baile, y el país cuenta con una creciente industria cervecera.
Por precaución, no se debe beber nada más que refrescos embotellados que, por cierto, son más baratos que el agua mineral. Hay que procurar no tomar hielo, ni ensaladas, ni carnes o pescados poco hechos. Los licores son caros, no así las cervezas locales, White Cap o Tusker, del tipo lager.
Los platos nacionales de Kenia los puede disfrutar por toda la región. Entre ellos está el cordero y carne de cerdo, así como la variedad de frutas tropicales.
La trucha local, percha de Nilo y langosta, gambas y ostras de Mombasa, son otros de los platillos típicos. La mayoría de los kenianos comen maíz y frijoles.
El chai (el té con leche y azúcar) y mandazi ( buñuelos) son muy populares.
|